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Bogotá D.C. 18 de abril de 2014

ISSN 2145-7999

Gabo y el verano feliz de la señora Forbes


Gabo y el verano feliz de la señora Forbes



Por KATERINE JAIMES PEÑA

 

El escritor colombiano Gabriel García Márquez nació el 6 de marzo de 1928, en Aracataca, un pequeño pueblo perteneciente a la Costa Atlántica. A los ocho años de edad se trasladó a Barranquilla y luego se radicó en Zipaquirá.

A los 19 años, inició estudios de derecho en la Universidad Nacional de Colombia, los cuales nunca culminó. Ese mismo año escribió su primer cuento, titulado  “La tercera resignación”, el cual fue publicado en el diario El Espectador.

Luego, García Márquez se radica en la ciudad de Cartagena, donde da sus primeros pasos como periodista en el diario El Universal, actividad que alterna con la publicación de cuentos en el diario El Espectador. También colaboró como reportero en el diario El Heraldo, de Barranquilla. Durante los años 1947 y 1952, escribió una gran cantidad de cuentos.

Debido a sus ideas políticas, se enfrentó con el dictador Laureano Gómez y con su sucesor, el general Gustavo Rojas Pinilla, por lo que tuvo que radicarse durante las décadas del 60 y 70 en México y España.

Además de novelista y escritor de cuentos, ‘Gabo’ se ha desempeñado como cronista, reportero, crítico de cine y guionista cinematográfico. Como escritor ha sido acreedor de importantes reconocimientos, el más relevante de ellos e el Premio Nobel de Literatura; el cual le fue otorgado en octubre de 1982 por su obra cumbre Cien años de soledad.

La mayoría de la obra del Nobel se caracteriza por poseer una fuerte influencia de la rica tradición oral que heredó de su tierra, transmitida de manera especial por sus abuelos. Además, los ambientes, los espacios y los personajes descritos por ‘Gabo’ en sus escritos tienen una gran carga de la cultura y las costumbres caribeñas. Por otra parte, su obra se ve demarcada en vivencias personales y en ciertos acontecimientos históricos de nuestro país, como guerras civiles y masacres, que demuestran el compromiso político del escritor.   

Él mismo asegura que muchas de sus historias provienen de los cuentos que sus abuelos, Nicolás Márquez y Tranquila Iguarán, le contaban oralmente cuando era un niño. “No podría escribir una historia que no sea basada exclusivamente en experiencias personales”, sostiene García Márquez.

Su obra es considerada una de las más representativas del denominado “Realismo mágico”, por ser una propuesta que entremezcla realidad y elementos de naturaleza fantástica. Novelas como Cien años de soledad, El otoño del patriarca y Crónica de una muerte anunciada siguen siendo las cumbres de este género.

El término “Realismo mágico” se utiliza para definir un género narrativo cultivado principalmente por novelistas iberoamericanos de la segunda mitad del siglo XX, el cual funde lo fantástico y fabuloso con lo real. La obra de García Márquez es vinculada también al denominado fenómeno del “Boom de la Literatura Latinoamericana”, que unifica a un grupo de escritores hispanoamericanos de la década de los 60. Muchos de ellos apoyaban la revolución cubana y un gran número coincidencialmente también se vieron obligados a radicarse en Europa por razones políticas. Algunos de los escritores enmarcados en este fenómeno, además de Gabo, son: Julio Cortazar, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa.

Un aspecto importante que define a este grupo de escritores, es que no descuidan los acontecimientos importantes de la historia latinoamericana y sus obras presentan un trasfondo político y social, presentado de manera exagerada y fantástica. Sus obras lograron traspasar las fronteras idiomáticas.

Otras de las características de la narrativa de esta generación, además del “Realismo mágico”, es la inclusión en la escritura de técnicas del lenguaje cinematográfico; como el juego con el tiempo, el monólogo interior o las puestas en abismo, el psicologismo de los personajes, la variación de espacios y escenografías y la influencia del periodismo. Así  mismo, presentaban la realidad de modo confuso, rayando en lo mítico y lo mágico.

De igual manera, la obra del escritor Gabriel García Márquez, se encuentra claramente influenciada por el autor norteamericano William Faulkner. Por ejemplo, vemos que Gabo convirtió a Macondo, una hacienda próxima a Aracataca, en una de los referentes literarios más inolvidables de la historia; como lo hizo Faulkner con el condado Yoknapatawpha (Mississippi).

Es también evidente en la obra de Gabo una gran influencia de Kafka, en lo que respecta a la caracterización de los personajes. Esto se evidencia claramente en el cuento que analizaremos a continuación, en el cual el escritor describe la interioridad y la psiquis de sus personajes de manera muy acertada.

 

El verano feliz de la señora Forbes

En primera medida, y con la intención de localizar nuestra obra objeto, debemos señalar que el cuento está incluido en el libro Doce cuentos peregrinos. En esta colección de relatos cortos, el cuento El verano feliz de la señora Forbes, ocupa el puesto número diez.

Este relato fue escrito por el autor en el año de 1976 y antes de hacer parte de Doce cuentos peregrinos, fue publicado en suplementos literarios. Además, como muchos de los textos de Gabo, nació de un artículo periodístico.

Como explicó el maestro Jaime García Saucedo, decente de la Maestría en Literatura de la Universidad Javeriana, los cuentos que conforman Doce cuentos peregrinos fueron escritos por García Márquez en un lapso de tiempo de 18 años y son producto de la decantación de 64 cuentos completos. Además, todos se encuentran demarcados en ambientes europeos, pues se desarrollan en lugares de este continente.

Podemos ver que esta obra de ‘Gabo’ difiere de sus demás producciones, en el sentido de que deja de lado a Macondo, el referente geográfico literario creado por él, para trasladarnos a ambientes europeos y contarnos la historia de los latinos como refugiados.

El cuento El verano feliz de la señora Forbes, nos narra la historia de una rígida institutriz alemana, quien se debate entre sus pasiones y los valores heredados de su crianza. De día se comporta como una mujer estricta, ausente de emociones y de noche se transforma en una desaforada criatura, presa de los excesos y de las pasiones. El cuento se encuentra dividido en 26 párrafos de diversa extensión, entrelazados por algunos diálogos de los personajes de la historia.

El narrador, quien no es el personaje principal pero participa de la historia, nos cuenta cómo esta contrastante mujer llegó a sus vidas en aquellas vacaciones de infancia en las que él y su hermano veraneaban en una región costera, para arruinar su diversión y, de paso, encontrar una intrigante muerte.

La narración está demarcada en el choque de culturas y de generaciones, que definen los comportamientos de los distintos personajes que participan de la historia. La rigidez de los alemanes que contrasta con la ‘frescura’ de los latinos; los sentimientos de inferioridad de ciertas poblaciones; las pasiones de una solitaria mujer enardecidas por los ambientes costeros y la intriga, son aspectos recurrentes que mantienen la tensión del cuento.

La historia es una reminiscencia, pues quien narra es ya un hombre, desde un presente histórico que no se explicita, contando hechos que ocurrieron cuando él y su hermano eran niños.

La llegada de la señora Forbes a la casa de verano en la que los niños se encuentran de vacaciones marca el inicio de la historia. Sin embargo, debemos aclarar que la intención manifiesta de los niños de asesinar a la mujer lleva la historia al clímax y es claramente un indicio falso que, al ser introducido en el texto, logra mantener la intriga del lector.

Es un relato breve, en el que el narrador rompe constantemente con el orden cronológico de la narración, viajando entre el pasado y el presente. Además, se puede advertir que el escritor acude a la técnica de ‘distensión’ o alargamiento de las acciones.

En este cuento García Márquez y, como en la mayoría de sus novelas o relatos cortos, hace un uso formal del lenguaje, pero además incluye ciertas frases en otro idioma. Al mismo tiempo utiliza figuras metafóricas para describir los escenarios, los olores, las características de los personajes y lo sentimientos. Dice, por ejemplo: “Olía a orines de mico”, para indicar el aroma desagradable de la mujer alemana.

Aunque no deja de lado las descripciones de los ambientes, de los escenarios y de los personajes, en El verano feliz de la señora Forbes, García Márquez opta por las frases cortas y contundentes, propio de la redacción periodística. Esta técnica le imprime agilidad a la narración y la hace más contundente y certera.

En cuanto a los personajes, vemos que García Márquez se preocupa mucho por dejar claridad respecto de la psiquis de cada uno de ellos. La caracterización que hace el autor de cada uno de sus personajes es certera e incluida de manera hábil en la historia, sin alterar el ritmo.

Nos describe las personalidades contrastantes de los dos pequeños, uno más sumiso e inseguro que el otro, más rebelde y dueño de las iniciativas. Una madre abnegada, quien admira a su esposo y un padre escritor “con más ínfulas que talento” con deseos de modificar su procedencia y dar a sus hijos una educación más europea.

La señora Forbes es sin duda el personaje más interesante, por sus contrastes emocionales, de día fría, lúgubre, intachable y estricta, de noche, apasionada y  desbordadamente humana. Una mujer solitaria e ilustrada, de doble personalidad, triste y casi reprimida. En la historia aparece Orestes, un hombre poseedor de una belleza juvenil, mítica y salvaje, quien despierta las pasiones de la mujer.

En cuanto a la relación texto-contexto, podemos señalar que en el cuento se alude a la Europa de la postguerra. En cuanto al libro completo, Doce cuentos peregrinos, el escritor remite a una Latinoamérica de dictaduras que obliga a los opositores del régimen a refugiarse en países europeos; como es el caso del autor en el momento de escribir los cuentos.

Por otra parte, vemos que hay muchos sucesos que no son aclarados dentro del cuento, como la identidad del asesino de la señora Forbes. Sin embargo, el texto nos da ciertos indicios que podrían ayudarnos a descubrir la verdad o que nos lleva a ciertas conclusiones.


Fuentes

García Márquez, Gabriel. Doce cuentos peregrinos. Editorial: Oveja negra, 1992.

 

www.cumbresiberoamericanas.com

www.ucm.es/info/especulo/numero6/index.htm

www.literatura.us/garciamarquez/guibert.html